Cargar Coche Eléctrico con Placas Solares: Guía 2026

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Llegas a casa, aparcas, enchufas el coche y vuelves a mirar la factura eléctrica. El razonamiento sale solo. Si ya has dado el paso al vehículo eléctrico, lo siguiente suele ser preguntarte por qué sigues dependiendo tanto de la red para moverte.

En vivienda unifamiliar, esa duda tiene mucho sentido. El tejado está ahí. El coche pasa muchas horas parado. Y la combinación entre autoconsumo y movilidad eléctrica ya no es una idea teórica, sino una decisión técnica y económica muy seria.

La clave está en hacerlo bien desde el principio. No basta con poner placas y comprar cualquier cargador. Hay que dimensionar, elegir el wallbox correcto, decidir si tiene sentido añadir batería, tramitar ayudas sin perder dinero por el camino y dejar la instalación afinada para que cargue cuando más conviene. Ahí es donde una instalación bien planteada marca la diferencia entre “tengo placas” y “cargo el coche con sentido”.

El Sueño de la Gasolinera en Casa Es Más Real que Nunca

Llegas a casa por la noche, aparcas, enchufas el coche y sabes que al día siguiente volverá a salir con energía producida en tu propio tejado. Ese escenario ya no depende de hacer experimentos ni de perseguir tarifas imposibles. En una vivienda bien estudiada, es una solución técnica madura y rentable.

Un coche eléctrico gris estacionado frente a una casa moderna con paneles solares instalados en el techo

El cambio importante no es solo pagar menos por kilómetro. Es dejar de depender tanto de la red y de la recarga pública para una necesidad diaria. En España, esa independencia tiene sentido práctico. Quien dispone de una cubierta útil y un punto de carga en casa puede convertir muchas horas de aparcamiento en horas de recarga barata y previsible.

Después de supervisar cientos de instalaciones, el patrón se repite. El proyecto funciona bien cuando se plantea como un sistema único desde el principio: fotovoltaica, cargador, hábitos de uso, tramitación de ayudas y financiación. Así es como se consigue una instalación que ahorra de verdad y no una suma de equipos desconectados entre sí.

SolarYou trabaja precisamente en ese punto. Una solución llave en mano evita dos errores caros: retrasar la solicitud de subvenciones y sobredimensionar o quedarse corto por falta de un estudio serio. También acelera el retorno, porque el ahorro empieza antes y los trámites no se quedan a medias. Si todavía estás valorando el tamaño de instalación que puede encajar en tu vivienda, esta guía para calcular cuántas placas solares necesitas sirve como primera referencia.

Lo que funciona en una casa real

Cargar coche eléctrico con placas solares encaja especialmente bien en tres casos muy concretos:

  • Viviendas unifamiliares con cubierta aprovechable y buena orientación o una producción suficiente aunque no sea perfecta.
  • Coches que pasan varias horas aparcados en casa, ya sea de día o con carga programada en las horas más convenientes.
  • Instalaciones pensadas para hogar y vehículo a la vez, con un wallbox capaz de ajustar potencia y priorizar excedentes.

Donde suelen aparecer los problemas

Los fallos más habituales no vienen de la tecnología. Vienen del orden en el que se toman las decisiones.

  • Elegir el cargador antes de definir la instalación solar.
  • Calcular las placas solo para el coche y olvidarse del consumo real de la vivienda.
  • Dejar las ayudas y la legalización para después, con el riesgo de perder plazos o dinero.
  • Instalar sin una estrategia de carga, de modo que el coche termine consumiendo red en las peores horas.

La llamada gasolinera en casa funciona. Requiere diseño correcto, ejecución limpia y gestión administrativa bien llevada.

Con el socio adecuado, el proceso es bastante más sencillo de lo que parece. Y en España, donde subvenciones, financiación y plazos pueden complicar un proyecto bueno, resolver todo eso desde el inicio suele ser la diferencia entre una idea atractiva y un ahorro real con un ROI por debajo de cinco años, incluso sin inversión inicial.

Planifica y Dimensiona tu Sistema Solar para el Vehículo Eléctrico

A las ocho de la tarde, el coche llega con media batería y en casa siguen funcionando la cocina, la climatización y el resto de consumos habituales. Ese es el momento en el que un mal dimensionado se nota de verdad. No en la hoja comercial, sino en la factura y en el uso diario.

La decisión correcta empieza por una idea simple. El coche no se calcula por separado. Se integra en el consumo de la vivienda, en los horarios reales de carga y en cómo produce ese tejado en tu zona.

Infographic

Empieza por tu rutina de carga, no por el número de placas

He visto muchos errores repetirse. El más común es pedir presupuesto para “cargar el coche con solar” sin saber cuántos kilómetros hace al año, cuántas horas pasa aparcado en casa y qué parte de la carga puede desplazarse a las horas de sol.

Ese dato cambia todo. No dimensiona igual una vivienda donde el coche vuelve a mediodía que otra donde solo se conecta por la noche. Tampoco se diseña igual una segunda residencia que una casa habitual con bomba de calor, vitro, horno y termo eléctrico.

Por eso conviene arrancar con una estimación ordenada y luego afinar con datos reales de cubierta, sombras, orientación y hábitos. Si quieres hacer esa primera cuenta sin complicarte, esta guía rápida para calcular cuántas placas solares necesitas sirve para poner límites razonables antes del estudio técnico.

El tejado manda más de lo que parece

Dos viviendas con el mismo coche pueden necesitar soluciones distintas. La diferencia suele estar arriba.

La orientación, las sombras, la inclinación y la zona climática afectan a la producción útil, sobre todo en invierno. Un tejado muy bueno admite un diseño más ambicioso para cubrir hogar y vehículo con más autoconsumo. Un tejado irregular, con chimeneas o varias aguas, exige ajustar mucho mejor la electrónica y la distribución de paneles. Un diseño estándar, copiado de otra casa, da problemas enseguida.

Un análisis práctico sobre carga solar y variabilidad climática en España explica bien esa diferencia entre la producción teórica y lo que acaba ocurriendo en una vivienda real.

Situación Lo recomendable Error habitual
Cubierta despejada y buena orientación Diseñar el sistema para casa y coche a la vez Sobredimensionar “por si acaso”
Zona con inviernos flojos de radiación Calcular con escenario conservador Prometer carga 100% solar todo el año
Tejado con sombras parciales o varias orientaciones Elegir bien inversor, strings o microinversores Instalar como si toda la cubierta rindiera igual

Los tres equipos que deciden si el sistema funciona bien

Paneles solares

Los paneles ponen la energía sobre la mesa, pero no conviene elegirlos solo por potencia pico. Importan también el espacio disponible, cómo se reparte la producción durante el día y si la cubierta permite colocar suficientes módulos sin penalizaciones por sombra.

En una vivienda que quiere cubrir coche y consumo doméstico, la cifra final suele salir de ese equilibrio. No de una regla rápida ni de un anuncio con “x paneles para x coche”.

Inversor solar

Aquí se definen muchas de las diferencias entre una instalación que simplemente produce y otra que trabaja bien durante años. El inversor tiene que encajar con la potencia fotovoltaica, el perfil de consumo y el tipo de gestión que se quiere hacer después.

En cubiertas simples, un inversor central bien elegido suele resolver el proyecto sin complicaciones. En cubiertas más fragmentadas o con sombras parciales, los microinversores o los optimizadores pueden compensar mejor las pérdidas. Tienen más coste, así que no siempre interesan. La clave está en elegirlos cuando aportan valor real, no por moda.

Wallbox o cargador

El wallbox es el punto donde más dinero se gana o se pierde en el día a día. Un cargador básico sirve para recargar. Un cargador inteligente ajusta potencia, respeta el límite contratado y aprovecha mejor los excedentes solares.

Ese detalle importa mucho en España, porque un buen control evita tirar de red justo en las horas menos convenientes y mejora el retorno sin necesidad de instalar más paneles de los necesarios.

Batería sí o no

La batería no es obligatoria para que la instalación salga rentable. En muchas casas, de hecho, la opción sensata es empezar sin ella.

Conviene estudiarla en tres casos claros:

  • el coche se carga casi siempre por la noche
  • hay excedentes diurnos frecuentes que interesa guardar
  • la vivienda busca subir al máximo el autoconsumo

Puede esperar cuando el coche pasa varias horas en casa durante el día, el wallbox gestiona bien la carga y el objetivo es contener la cuota o la inversión inicial.

En SolarYou lo vemos a menudo. La batería mejora algunos proyectos y empeora otros si se mete antes de tiempo. Por eso una solución llave en mano bien planteada no empieza por vender más equipo, sino por ajustar el sistema a la rutina real, tramitar bien ayudas y financiación, y dejar el proyecto listo para que el retorno llegue antes.

La regla que evita casi todos los errores

Dimensiona para tu uso semanal, no para la batería completa del coche.

Ese enfoque baja expectativas irreales y mejora decisiones técnicas. También hace más fácil cerrar una financiación coherente y aprovechar subvenciones sin sobredimensionar la instalación. El objetivo útil no es “llenar el coche solo con sol” todos los días del año. El objetivo útil es cubrir el mayor número posible de kWh con producción propia, sin sorpresas, con trámites bien resueltos y con una inversión que tenga sentido en tu casa.

Modalidades de Carga Solar y Gestión Inteligente de la Energía

Sales de casa por la mañana, el coche se queda en el garaje y los paneles empiezan a producir. Si el sistema está bien configurado, esa energía no se pierde ni se gestiona “más o menos”. Se reparte con criterio entre la vivienda, el cargador y, si existe, la batería. Ahí se decide buena parte del ahorro real.

Una tableta electrónica mostrando un diagrama de carga de coche eléctrico mediante paneles solares sobre una superficie.

Carga directa en tiempo real

La modalidad más simple consiste en cargar el coche con la producción solar disponible en ese momento. Encaja bien en viviendas donde el coche pasa varias horas en casa durante el día y el consumo doméstico no se dispara justo en esas franjas.

Tiene una ventaja clara. Es fácil de entender, fácil de configurar y reduce componentes y ajustes.

También tiene un límite práctico. La energía solar siempre atiende antes los consumos activos de la casa. Si coinciden horno, aerotermia, vitro o climatización, el coche cargará más lento o completará la potencia con apoyo de red, según la configuración del punto de carga.

Gestión de excedentes con cargador inteligente

La opción que mejor suele funcionar en una vivienda unifamiliar es el wallbox con gestión dinámica de excedentes. El cargador mide qué parte de la producción solar sobra una vez cubierta la demanda de la casa y adapta la potencia del coche en tiempo real. La explicación técnica sobre gestión dinámica de carga y excedentes fotovoltaicos muestra bien esa lógica de funcionamiento.

En la práctica, esto evita uno de los errores más comunes. Configurar el cargador a una potencia fija y obligar al sistema a comprar red justo cuando parecía que se iba a cargar “con placas”.

Un sistema bien ajustado hace esta secuencia:

  1. La instalación produce energía solar.
  2. La vivienda cubre primero sus consumos instantáneos.
  3. La medición detecta si queda excedente.
  4. El wallbox arranca o modula la carga.
  5. Si baja la producción, el sistema reduce potencia o entra en modo mixto, según lo que se haya definido.

Ese control fino es el que convierte una instalación técnicamente correcta en una instalación rentable de verdad.

Lo que hace la pinza de monitorización

La pinza toroidal mide el flujo de energía entre la vivienda y la red. Con esa lectura, el cargador sabe si está sobrando energía solar o si la casa ya está importando electricidad.

Sin esa medición, la carga solar automática pierde precisión. Con ella, el sistema puede reaccionar a cambios reales de consumo y producción.

En obra lo vemos mucho. Dos instalaciones con paneles parecidos pueden dar resultados muy distintos si una lleva una monitorización bien integrada y la otra no. Por eso, en SolarYou damos tanta importancia a la configuración como al hardware. El cliente suele fijarse en los paneles y en el wallbox, pero el comportamiento diario depende mucho de estos detalles invisibles.

Comparativa práctica de modalidades

Modalidad Cuándo encaja Ventaja principal Inconveniente principal
Carga directa Coche en casa durante horas de sol Simplicidad de uso y configuración Menor capacidad de ajuste
Excedentes dinámicos Viviendas con consumos variables Mayor aprovechamiento de la producción solar Requiere buena integración entre medición, inversor y cargador
Carga con batería Carga nocturna frecuente o búsqueda de más autonomía energética Permite desplazar energía solar a otras horas Añade coste, complejidad y más decisiones de configuración

Carga con batería doméstica

La batería permite guardar parte de la producción diurna para usarla más tarde, también en la recarga del vehículo. Tiene sentido cuando el coche casi siempre se conecta por la noche o cuando la vivienda concentra el consumo fuera de las horas solares.

No conviene idealizarla. Una batería mejora un sistema bien planteado, pero no corrige un mal diseño ni compensa un patrón de uso que no la necesita. En bastantes viviendas españolas, empezar sin batería acelera el retorno y deja abierta la opción de añadirla después, con datos reales de consumo sobre la mesa.

Ese enfoque también tiene una lectura económica clara. Si el objetivo es llegar a un retorno corto y mantener una cuota asumible, la gestión inteligente del wallbox suele aportar antes que una batería instalada por inercia.

Qué se instala de verdad en una vivienda unifamiliar

En una instalación residencial, la calidad de ejecución eléctrica importa tanto como el equipo principal. Se revisan recorridos, sección de cable, protecciones, distancia al punto de carga, comunicaciones entre inversor y cargador, y capacidad del cuadro eléctrico. Si una de esas piezas falla, el sistema sigue funcionando, pero carga peor, modula peor o da más incidencias de las necesarias.

También conviene decidir desde el principio cómo quieres que actúe el cargador. Solo con excedentes, en modo mixto, con prioridad horaria o con apoyo manual. Esa parte se suele explicar poco en muchas guías, y luego aparecen frustraciones que no eran técnicas sino de configuración y expectativas.

Si quieres ver con más detalle cómo cargar un coche eléctrico en casa con distintas configuraciones de uso, esa guía complementa bien esta parte práctica.

La configuración que mejor resultado suele dar

Después de supervisar muchas instalaciones, el patrón más estable suele ser este:

  • instalación fotovoltaica ajustada al consumo real
  • wallbox con gestión dinámica de potencia
  • monitorización visible para el usuario
  • batería solo cuando el horario de carga la justifica

No es la opción más llamativa sobre el papel. Sí suele ser la más sensata para una vivienda que busca ahorrar de verdad, evitar compras de equipo innecesarias y llegar antes a un proyecto rentable y fácil de gestionar.

Costes Reales Retorno de la Inversión y Financiación

En esta fase es donde muchas decisiones buenas se estropean por una cuenta mal planteada. He visto viviendas con tejado perfecto y consumo ideal retrasar meses una instalación rentable por dos motivos muy españoles. Subvención mal tramitada y financiación mal elegida.

Estación de carga inteligente conectada a paneles solares para cargar un coche eléctrico bajo la luz solar.

Qué se paga realmente

El coste real no depende solo de los paneles. En una instalación pensada para cargar un coche eléctrico en casa, el presupuesto suele repartirse entre cinco bloques:

  • Generación solar. Paneles, estructura, inversor y protecciones.
  • Punto de carga. El wallbox, su integración con la fotovoltaica y, si procede, la gestión dinámica de potencia.
  • Adaptación eléctrica. Canalizaciones, cableado, protecciones adicionales y ajustes en cuadro.
  • Legalización. Memoria o proyecto, boletines y puesta en regla.
  • Gestión de ayudas. Preparación documental, seguimiento y coordinación fiscal.

Ese último bloque se infravalora mucho. Y luego se paga caro.

Si además quieres aterrizar el presupuesto completo de la fotovoltaica, esta guía sobre cuánto cuesta poner placas solares en una vivienda explica bien qué hace subir o bajar el precio final.

De dónde sale el retorno

El retorno llega por varias vías al mismo tiempo. La primera es evidente. Cada kWh solar que entra directamente en el coche evita comprar energía de red a un precio más alto y menos predecible.

La segunda es menos visible y suele pesar mucho en el resultado final. Al desplazar parte de la carga del vehículo a horas solares, el autoconsumo mejora y la instalación trabaja más horas con un uso útil. En una vivienda bien ajustada, eso acelera la amortización más que sobredimensionar paneles o añadir equipos que luego se usan poco.

La tercera depende de cómo se gestione el proyecto. La guía de Repsol sobre cargar el coche eléctrico con placas solares resume bien una idea práctica: ayudas públicas, deducciones fiscales y autoconsumo cambian por completo la rentabilidad, pero solo si todo se tramita en plazo y con la documentación correcta.

El cuello de botella real en España

La parte técnica suele resolverse. La burocrática no siempre.

En España, la diferencia entre una instalación que se amortiza rápido y otra que se alarga demasiado no suele estar en el panel ni en el cargador. Suele estar en estos fallos:

  1. La ayuda se pide tarde.
  2. Falta documentación técnica o fiscal.
  3. Nadie coordina subvención y deducción.
  4. La financiación no encaja con el ahorro esperado.

Después de supervisar muchas instalaciones, la conclusión es clara. El formato llave en mano no aporta solo comodidad. Evita errores administrativos que afectan al retorno de forma directa.

Tras ver cómo queda una instalación bien integrada, aquí tienes una explicación visual del impacto económico y del planteamiento global:

Financiación sin desembolso inicial

Aquí conviene hablar claro. No todas las viviendas consiguen el mismo plazo de retorno, y no todos los hábitos de carga justifican la misma inversión. Pero en el mercado español sí existe un escenario muy atractivo: instalación bien dimensionada, ayudas bien tramitadas y financiación al 100% para evitar entrada inicial. En ese contexto, bajar de 5 años de ROI es una meta realista en muchos casos.

La clave no es prometer una cifra universal. La clave es cerrar bien el conjunto. Diseño, tramitación, fiscalidad y forma de pago.

Un error de planteamiento cambia mucho el resultado. Si el propietario adelanta todo el capital, pierde una ayuda por plazo o instala más equipo del que necesita, la rentabilidad empeora. Si el sistema se ajusta al consumo real y el expediente administrativo se lleva bien desde el primer día, la conversación cambia. Ya no se compara con una obra cara. Se compara con seguir pagando durante años una energía que podía producirse en casa.

El error caro no es instalar. El error caro es instalar con una subvención mal gestionada, una financiación mal cerrada o un sistema que no encaja con tu patrón de consumo.

SolarYou trabaja precisamente ese enfoque integral. Estudio, instalación, legalización, gestión de ayudas, monitorización y financiación dentro del mismo servicio. Para muchos propietarios, esa coordinación es la forma más rápida de pasar de la idea a una instalación rentable sin tener que adelantar inversión ni perseguir papeles durante meses.

Checklist de Instalación y Mantenimiento Sin Preocupaciones

El momento delicado no es poner paneles en el tejado. Es coordinar bien todo lo que ocurre alrededor. Cuadro eléctrico, cargador, legalización, configuración y seguimiento.

En una instalación residencial para cargar coche eléctrico con autoconsumo, la base suele ser simple: paneles, inversor, protecciones y wallbox. A partir de ahí cambia lo importante. Si el cargador gestiona excedentes, si el sistema mide bien lo que entra y sale de la vivienda, y si la instalación queda preparada para crecer con batería más adelante si tiene sentido. Ahí es donde una solución llave en mano ahorra errores, tiempo y discusiones entre varios proveedores.

El orden normal de una instalación bien gestionada

En obra real, una secuencia clara evita retrasos y sobrecostes. Este es el proceso que conviene exigir:

  1. Visita técnica o estudio remoto con datos suficientes
    Hay que revisar tejado, sombras, cuadro general, distancia hasta el punto de carga y patrón real de consumo. Si esta fase se hace deprisa, el problema aparece después.

  2. Diseño de la instalación y del punto de carga como un solo sistema
    Se define la potencia solar, el inversor, las protecciones, el tipo de wallbox y la lógica de carga. También se valora si dejar preinstalación para batería compensa o solo encarece.

  3. Documentación y planificación administrativa
    Aquí entran memoria técnica, permisos que apliquen, legalización y expediente de ayudas si procede. En España, este punto marca muchas diferencias entre una instalación que avanza y otra que se atasca.

  4. Ejecución de la instalación
    La parte fotovoltaica y el cargador deben quedar integrados desde el primer día. No conviene resolver el wallbox semanas después como si fuera un elemento aparte.

  5. Puesta en marcha con pruebas reales
    Hay que comprobar producción, lectura de consumos, comunicación entre equipos y comportamiento del cargador en distintos escenarios. Cargar bien al mediodía y limitar potencia por la noche son pruebas básicas.

  6. Legalización, cierre y entrega al cliente
    El trabajo no termina cuando el sistema enciende. Termina cuando la instalación está documentada, registrada y lista para operar sin flecos.

Qué conviene revisar antes de firmar

Un presupuesto serio deja pocas zonas grises. Antes de aceptar una propuesta, conviene revisar esto por escrito:

  • Qué equipos se instalan exactamente, con marca, modelo y potencia.
  • Cómo se comunica el wallbox con el sistema solar y si puede priorizar excedentes.
  • Qué incluye la legalización y qué trámites asume la empresa instaladora.
  • Cómo se gestionan subvenciones, deducciones o bonificaciones, si forman parte del servicio.
  • Qué soporte postventa existe, con tiempos de respuesta y alcance del mantenimiento.
  • Qué queda fuera del precio, para evitar extras de última hora.

He visto muchos problemas nacer en una línea que faltaba en el presupuesto.

Mantenimiento realista

Una instalación doméstica bien hecha no exige atención constante, pero tampoco conviene olvidarse de ella durante años. El mantenimiento razonable es sencillo y tiene más que ver con revisar que con intervenir.

Lo básico

  • Limpiar paneles cuando la suciedad afecte al rendimiento. No hace falta fijar una fecha rígida si la cubierta se mantiene razonablemente limpia.
  • Revisar la app o plataforma de monitorización para detectar caídas de producción, errores de comunicación o cargas fuera del horario previsto.
  • Comprobar la configuración del wallbox si cambian la tarifa, el vehículo o los hábitos de uso.
  • Programar una revisión periódica de protecciones, aprietes y estado general de la instalación.

Lo que conviene evitar

  • Cambiar parámetros eléctricos sin criterio técnico.
  • Dejar meses una alarma activa porque el sistema "sigue funcionando".
  • Separar el diagnóstico entre placas, inversor y cargador como si no influyeran entre sí.

Una incidencia pequeña suele avisar antes de convertirse en pérdida de ahorro.

La tranquilidad de verdad

La tranquilidad sale de un proceso bien resuelto. Un único interlocutor, una instalación coherente y una parte administrativa controlada desde el principio.

Ese enfoque es el que aplicamos en SolarYou después de cientos de proyectos. Estudio, instalación, legalización, gestión de ayudas, monitorización y soporte dentro del mismo servicio. Para el propietario, eso se traduce en algo muy concreto. Menos papeleo, menos incertidumbre y una instalación que empieza a ahorrar sin obligarle a perseguir técnicos, distribuidores y expedientes por su cuenta.

Conclusión Tu Futuro Energético Empieza Hoy

Cargar coche eléctrico con placas solares ya no es una decisión reservada a perfiles muy técnicos. Es una opción madura para propietarios de vivienda unifamiliar que quieren controlar mejor su gasto, depender menos de la red y aprovechar de verdad el tejado.

La parte importante no es solo confirmar que “se puede”. Eso ya está claro. Lo que marca la diferencia es hacerlo con un dimensionamiento sensato, un wallbox capaz de gestionar excedentes, una tramitación bien llevada y una financiación que no convierta una inversión lógica en una carga incómoda.

También conviene dejar atrás dos extremos. Ni todo es “carga gratis” en cualquier circunstancia, ni la complejidad es tan grande como muchos imaginan. La realidad útil está en medio. Un sistema bien diseñado funciona. Y cuando además se integran ayudas y fiscalidad, la rentabilidad deja de ser una promesa abstracta.

Si estás en ese momento en el que ya tienes coche eléctrico, o estás a punto de comprarlo, este es un buen punto para mirar tu vivienda con otros ojos. No como un lugar donde recargas. Como el centro de tu propia estrategia energética.

Preguntas Frecuentes sobre Carga Solar de Vehículos

Qué pasa si necesito cargar por la noche o en un día nublado

Pasa algo normal. El sistema tira de la configuración que se haya definido. Si tienes batería, usará primero la energía almacenada. Si no la tienes, el cargador puede apoyarse en la red.

Lo importante es no diseñar la instalación desde el mito de la autosuficiencia perfecta todos los días del año. Se diseña para maximizar autoconsumo en condiciones reales.

Puedo instalarlo si vivo en una comunidad de vecinos

Depende mucho de la plaza, la preinstalación, el recorrido del cable y la normativa interna de la finca. En garajes comunitarios se puede plantear punto de carga individual, pero la parte fotovoltaica ya no tiene la simplicidad de una vivienda unifamiliar con tejado propio.

Por eso, en comunidad conviene estudiar por separado la solución de recarga y la solución solar.

Qué es una batería virtual

La batería virtual no almacena energía físicamente en tu casa. Lo que hace es ayudarte a valorizar excedentes vertidos a la red dentro del modelo que ofrezca tu comercializadora o tu contrato.

En la práctica, puede ser una pieza interesante para mejorar el aprovechamiento económico de la producción cuando no siempre cargas el coche en las horas de mayor generación.

Afecta a la garantía del coche

No, si utilizas un cargador certificado, correctamente instalado y ajustado a las especificaciones del vehículo. El problema no es cargar con energía solar. El problema sería cargar con una instalación mal ejecutada o con protecciones inadecuadas.

Cuántas placas necesito de verdad

No hay una respuesta universal. Como referencia general, el consumo anual del coche puede encajar en una instalación de alrededor de 3 kWp, pero la cifra útil cambia según kilómetros, región, uso del hogar, sombras y horarios de carga.

Merece la pena empezar sin batería

Muchas veces, sí. En bastantes viviendas unifamiliares, una instalación bien dimensionada con cargador inteligente ya ofrece un resultado muy bueno. La batería puede dejarse para una segunda fase si el patrón de uso demuestra que tiene sentido.


Si quieres saber cuántas placas necesitas para tu casa, qué tipo de cargador encaja con tu coche y qué ayudas puedes aprovechar sin perderte en trámites, pide un estudio personalizado a SolarYou. Es la forma más simple de convertir una idea atractiva en una instalación bien resuelta desde el primer paso.

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