Cómo ahorrar en la factura de luz la guía definitiva para 2026

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Si quieres empezar a recortar tu factura de la luz, el primer paso no es hacer una gran inversión, sino entender a fondo dónde se va cada céntimo. Mucha gente se agobia pensando en obras o instalaciones complejas, pero la realidad es que el ahorro más inteligente empieza optimizando lo que ya tienes.

Entendiendo tu factura de luz para empezar a ahorrar hoy

Hombre revisa factura de luz y gráfico de consumo en laptop con medidores de energía en casa.

La factura de la luz puede parecer un jeroglífico, pero te aseguro que descifrarla es más fácil de lo que parece y es el punto de partida para tomar el control. No es un gasto fijo que no puedes cambiar; es el resultado directo de tus hábitos y de cómo tienes negociado tu contrato.

Por experiencia, sé que la mayoría de la gente se fija solo en el total a pagar, pasando por alto los conceptos que realmente engordan el recibo. Dentro de esa factura, hay dos apartados clave que necesitas dominar:

  • Término de potencia (la parte fija): Es lo que pagas por la potencia que tienes contratada (medida en kW). Este coste es fijo, consumas o no. Piénsalo como la cuota mensual por tener acceso a la red eléctrica.
  • Término de consumo (la parte variable): Aquí es donde se refleja la energía que realmente gastas (en kWh). Es la parte del recibo donde tus acciones diarias tienen un impacto directo y, por tanto, tu mayor oportunidad de ahorro.

Además, el precio que pagas por cada kWh no es el mismo a todas horas. Varía según los tramos horarios: punta (el más caro), llano (intermedio) y valle (el más económico). Entender cuándo empieza y acaba cada tramo es crucial para planificar el uso de los aparatos que más gastan.

Pequeños gestos con un gran impacto

No hace falta gastar un dineral para ver resultados. El verdadero poder para bajar tu factura está en los cambios de hábitos inteligentes que puedes aplicar en tu día a día. Se trata de ser más estratégico con el cuándo y el cómo usas la energía.

Por ejemplo, un gesto tan simple como programar el lavavajillas o la lavadora para que funcionen en las horas valle (normalmente por la noche o los fines de semana) puede reducir su coste de funcionamiento en más de un 50%. Estos son, de lejos, los electrodomésticos que más tiran del contador. Si quieres profundizar, en este artículo te explicamos cómo calcular el consumo de los electrodomésticos y cuáles son los que más consumen.

Desplazar solo tres coladas y dos lavavajillas a la semana del horario punta al valle puede suponer un ahorro de más de 150 € al año en una factura media.

La climatización es otro punto crítico. En verano, un error común es poner el aire acondicionado a temperaturas muy bajas. Ajustar el termostato a 26 °C en lugar de a 22 °C puede recortar el consumo del aparato hasta en un 30%. Para no pasarte ni quedarte corto, es muy útil saber cuántas frigorías se necesitan por m² para tu vivienda.

Para visualizar mejor el impacto de estas acciones, he preparado una tabla que resume algunas medidas sencillas que puedes tomar desde ya, junto con una estimación de lo que podrías ahorrarte.

Medidas de ahorro inmediato y su impacto estimado

Acción de ahorro Dificultad de implementación Potencial de ahorro anual (€)
Eliminar el consumo stand-by con regletas Baja 40 € – 60 €
Cambiar 10 bombillas halógenas por LED Baja 50 € – 70 €
Usar programas ECO en lavadora/lavavajillas Baja 30 € – 50 €
Desplazar consumo a horas valle (3 lavados/sem) Media 80 € – 120 €
Ajustar el termostato del aire acondicionado (+2 °C) Baja 60 € – 90 €

Como ves, son acciones que no requieren una gran inversión de tiempo ni dinero, pero que, sumadas, marcan una diferencia notable en la factura de final de año.

Tu plan de acción inmediato y de bajo coste

Para empezar a ahorrar desde hoy mismo, te propongo centrarte en estos tres frentes:

  • Acaba con el consumo fantasma. Esos pilotos rojos y dispositivos en stand-by son un goteo constante de energía. Usa regletas con interruptor para apagarlos por completo. Pueden llegar a representar hasta un 10% de tu factura anual.
  • Pásate a la iluminación LED. Si todavía tienes bombillas antiguas, estás tirando el dinero. Las LED consumen hasta un 80% menos y su vida útil es muchísimo más larga.
  • Usa los electrodomésticos con cabeza. Llena siempre la lavadora y el lavavajillas antes de ponerlos en marcha y prioriza los programas ECO. Al cocinar, apaga la vitrocerámica unos minutos antes de terminar para aprovechar el calor residual.

De cara al futuro, las noticias son positivas. Aunque el precio de la luz ha tenido sus altibajos, las previsiones para 2026 apuntan a una estabilización e incluso una ligera bajada gracias al peso cada vez mayor de las energías renovables en nuestro país. De hecho, el MITECO estima que los hogares con tarifa PVPC podrían ver una reducción cercana al 5% en su factura anual.

Sin embargo, para conseguir un ahorro definitivo y protegerte de futuras subidas de peajes y cargos, la solución más sólida a largo plazo es el autoconsumo solar.

Muy bien, ya has empezado a cazar los consumos fantasma y a ser más consciente de cuándo pones la lavadora. Es un primer paso genial. Pero si de verdad quieres ver una diferencia notable en tu factura, tienes que meterle mano al corazón del gasto: tu contrato de la luz.

Te sorprendería la cantidad de gente que regala dinero a su compañía eléctrica cada mes. Hablamos de cientos de euros al año que se esfuman por tener una potencia que no usan o una tarifa que no encaja con su vida. Es un error silencioso, pero te aseguro que es de los que más duelen al bolsillo.

Poner en orden tu contrato es más sencillo de lo que parece. La clave está en mirar dos cosas: si estás pagando por más potencia de la que necesitas y si tu tarifa actual es la mejor para ti. Vamos a ver cómo hacerlo.

Revisa tu potencia contratada: el primer gran recorte a tu factura

La potencia contratada, esos kilovatios (kW) que aparecen en tu factura, es como el ancho de la tubería principal de tu casa. Determina cuánta electricidad puedes usar a la vez sin que salte el diferencial, lo que todos conocemos como "saltar los plomos".

El problema es que cada uno de esos kW tiene un coste fijo, lo uses o no. Y la realidad es que la mayoría de los hogares tienen una "tubería" mucho más ancha de lo que necesitan, pagando un sobrecoste todos los meses.

¿Quieres saber si es tu caso? El truco es muy fácil. Coge tus últimas facturas (las de los últimos 12 meses, si puedes) y busca un dato llamado "potencia máxima demandada" o "maxímetro". Este número te chiva cuál ha sido tu pico de consumo real.

Si ves que tu pico máximo nunca se ha acercado a la potencia que tienes contratada, ¡bingo! Estás pagando de más. Por ejemplo, si tienes contratados 5,75 kW pero tu máximo en todo el año ha sido de 4,5 kW, podrías bajarla a 4,6 kW sin problemas. Este pequeño ajuste puede ahorrarte más de 60 € al año solo en la parte fija.

Un consejo de oro: Antes de llamar para bajar la potencia, piensa a futuro. ¿Vas a instalar un sistema de aerotermia o un cargador para el coche eléctrico pronto? Solo se permite un cambio de potencia al año, así que es una decisión que hay que meditar un poco.

Mercado libre o regulado (PVPC): ¿en qué equipo juegas?

Esta es otra de las grandes decisiones. No hay una respuesta única, depende totalmente de tu estilo de vida y de si prefieres tranquilidad o estás dispuesto a "jugar" un poco con tus horarios para ahorrar más.

  • Mercado Regulado (tarifa PVPC): Aquí el precio de la luz cambia cada hora del día. Es la opción ideal si tienes flexibilidad para poner la lavadora, el horno o el lavavajillas en las horas más baratas (las horas valle, por la noche y los fines de semana). Requiere un poco más de atención, pero el ahorro puede ser considerable.

  • Mercado Libre: Las compañías te ofrecen un precio fijo por el kWh, tarifas planas o descuentos. Te da la tranquilidad de saber lo que vas a pagar, sin sorpresas. Generalmente, el precio base es un poco más alto que la media del PVPC, pero te olvidas de mirar el reloj.

Sinceramente, una de las mejores estrategias de ahorro es concentrar el consumo en las horas valle. Y de cara a 2026, esto va a ser todavía más importante. Aunque se espera que el precio general de la electricidad baje, la diferencia entre las horas caras (punta) y las baratas (valle) se va a disparar, pudiendo llegar a costar hasta 3 veces más.

Para que te hagas una idea, un hogar medio con tarifa PVPC que consumió 292 kWh/mes pagó en febrero 63,19 €. Esto fue un 11% menos que en enero (71,17 €), y gran parte de ese ahorro vino de usar la electricidad en las horas más económicas. En este escenario, empresas como SolarYou son de gran ayuda, ya que te permiten monitorizar tu consumo para exprimir cada céntimo. Si quieres profundizar, te recomiendo leer este análisis sobre el precio de la electricidad y las claves de ahorro para 2026.

Pasos para elegir la mejor compañía para ti

Si después de este análisis ves que tu contrato no es el mejor, no te lo pienses: cámbiate. Es un proceso gratuito, rápido y se hace por teléfono o internet.

Antes de dar el salto, sigue esta hoja de ruta:

  • Primero, la potencia: Asegúrate de tener la justa y necesaria, como ya hemos visto.
  • Luego, tu consumo: Coge un par de facturas y mira cuántos kWh consumes y, si puedes, en qué tramos (punta, llano y valle). Ese es tu patrón.
  • Compara sin miedo: Usa un comparador de tarifas online. Mete tus datos y deja que te muestre las mejores ofertas del mercado para tu perfil.
  • La letra pequeña importa: Huye de las permanencias y revisa que no te cuelen servicios extra que no has pedido (como seguros o mantenimientos que no necesitas).
  • Piensa a largo plazo: Fíjate si la comercializadora ofrece servicios que puedan interesarte en el futuro. Un buen ejemplo es la batería virtual, un sistema que te permite guardar tus excedentes de energía solar para usarlos cuando no produzcas, optimizando al 100% tu instalación.

Si ya has puesto a punto tus hábitos de consumo y has optimizado tu contrato, vas por muy buen camino. Pero si de verdad quieres dejar de preocuparte por las subidas de la luz y tomar las riendas de tu energía para siempre, es el momento de plantearse el autoconsumo solar.

No se trata de un truco más para arañar unos euros a la factura. Hablamos de la inversión más inteligente y segura que puedes hacer en tu hogar, una que te dará tranquilidad durante décadas. La idea es sencilla: tu propio tejado se convierte en una pequeña central eléctrica que genera energía limpia y gratuita. Cada kilovatio que producen tus placas es un kilovatio que no le pagas a la compañía eléctrica. El resultado es un hachazo directo e inmediato a tu factura.

El ahorro real: un caso práctico que lo cambia todo

Vamos a ponerle números. Imagina una familia en un chalet que paga de media unos 150 € al mes en luz. Están hartos de la incertidumbre y de ver cómo un gasto esencial se come una parte cada vez mayor de su presupuesto. Deciden dar el paso con una empresa instaladora como SolarYou, que les gestiona un proyecto "llave en mano".

Después de un estudio solar personalizado y gratuito, se define la instalación perfecta para sus consumos. Y con "llave en mano" nos referimos a que la empresa se ocupa de todo: desde el diseño y la instalación con materiales de primera, hasta el último papel de la legalización.

En cuanto los paneles se ponen en marcha, esa factura de 150 € se desvanece. Durante el día, la casa consume directamente la energía del sol. La que no usan en ese momento, conocida como excedentes, se vierte a la red. Esto no se pierde; genera una compensación económica que descuenta el consumo que tienen por la noche.

El ahorro real supera el 70%. La factura mensual cae de 150 € a unos 40-50 €, y en muchos casos, con una batería virtual que acumula el valor de los excedentes, puede llegar a ser de 0 €. La propia instalación se paga sola con lo que te ahorras mes a mes.

Esta filosofía de analizar, ajustar y actuar es la misma que se aplica en cualquier optimización energética, como muestra este esquema.

Diagrama de flujo que muestra el proceso de optimización de contratos: 1. Auditar, 2. Ajustar, 3. Cambiar.

Para dar el salto al autoconsumo, este proceso es aún más crucial. Un buen análisis previo (auditar) es lo que garantiza que tu instalación (ajustar y cambiar) esté perfectamente dimensionada para maximizar tu ahorro.

El proceso de instalar placas solares, sin mitos

Todavía hay quien piensa que poner placas solares es un lío de obras, burocracia y meses de espera. Nada más lejos de la realidad, siempre que te pongas en manos de profesionales serios. Una empresa especializada lo convierte en un proceso transparente y sorprendentemente ágil.

Tu camino hacia la independencia energética se ve así:

  • Primero, el estudio personalizado. Un técnico experto no solo mira tu tejado, su orientación o las posibles sombras. Analiza a fondo tus facturas y tus hábitos para entender cuánta energía necesitas ahora y cuánta podrías necesitar en el futuro (¿piensas en un coche eléctrico?). Con esos datos, diseña un sistema a tu medida. Ni más, ni menos.

  • Después, la elección de los materiales. No todos los equipos son iguales. Es fundamental que exijas componentes Tier 1, la máxima certificación de calidad en la industria. Esto se traduce en paneles más eficientes, una vida útil más larga y garantías de hasta 25 o 30 años. Lo mismo ocurre con el inversor, el cerebro de la instalación, que debe ser de una marca de primer nivel.

  • La instalación y el papeleo. El montaje en sí suele durar apenas uno o dos días. Mientras los técnicos trabajan en tu tejado, el equipo de oficina se encarga de todo el papeleo: solicitar los permisos de obra, legalizar la instalación en Industria y gestionar el contrato de compensación de excedentes con tu comercializadora. Tú no tienes que preocuparte por nada.

  • Y por último, la puesta en marcha. Una vez la administración da luz verde, se activa tu instalación. A partir de ese momento, tienes el control en la palma de tu mano. Con una simple app en el móvil puedes ver en tiempo real cuánta energía produces, cuánta consumes y, lo más satisfactorio, cuánto dinero estás ahorrando cada día.

Pasarse al autoconsumo es mucho más que una simple estrategia de cómo ahorrar en la factura de luz. Es una declaración de intenciones. Es decidir que quieres generar tu propia energía limpia, proteger a tu familia de la volatilidad del mercado y, de paso, revalorizar tu vivienda para siempre.

Financiación y subvenciones para instalar placas solares

La idea de pasarse al autoconsumo es muy atractiva, pero la pregunta del millón que siempre nos hacen es: «¿Y cómo pago la instalación si, precisamente, lo que quiero es ahorrar?». Lo entiendo perfectamente. La buena noticia es que la inversión inicial ya no es la barrera que era antes. Hoy en día, no necesitas tener miles de euros ahorrados para empezar a producir tu propia energía.

De hecho, una buena financiación es la clave para que tu instalación sea rentable desde el primer día. Las empresas especializadas, como SolarYou, colaboramos con entidades financieras de primer nivel para ofrecerte la financiación del 100 % de la instalación. Y no hablamos de préstamos a corto plazo, sino de plazos que pueden llegar hasta los 20 años.

Esto lo cambia todo. La magia está en conseguir que la cuota mensual del préstamo sea más baja que el ahorro que obtienes en tu factura de la luz.

Ahorra dinero desde el primer mes sin inversión inicial

Vamos a ponerle números con un caso real para que se entienda mejor. Imagina que, de media, pagas 150 € de luz al mes. Después de instalar tus placas solares, y gracias a la compensación de excedentes, tu nueva factura se queda en solo 30 €. Esto es un ahorro directo de 120 € cada mes.

Ahora, pongamos que la cuota para financiar tu instalación es de 80 € al mes. Hacemos una resta muy sencilla:

120 € (ahorro en la factura) – 80 € (cuota de la financiación) = 40 € de beneficio neto para ti cada mes.

Como ves, no solo no has tenido que adelantar ni un céntimo, sino que desde el minuto uno ya estás ganando dinero. La instalación se paga sola con una parte del ahorro que genera, y el resto va directo a tu bolsillo. Es una de las pocas inversiones que te da un retorno positivo inmediato sin necesidad de desembolsar nada al principio.

Las ayudas públicas que recortan el coste de tu instalación

Pero la financiación no es la única ventaja. Y aquí es donde la cosa se pone aún más interesante. Existen importantes ayudas y subvenciones públicas que pueden reducir drásticamente el coste final de tu proyecto. El panorama de las ayudas está en constante cambio, pero para 2026 se mantienen varias líneas clave que no deberías dejar escapar.

Contar con una empresa instaladora con experiencia es fundamental en este punto, ya que se encargarán de toda la burocracia para que tú solo te preocupes de disfrutar del ahorro.

Estas son las principales ayudas a las que puedes acceder:

  • Fondos Next Generation EU: Aunque el plazo principal ya ha terminado en muchas comunidades, todavía quedan remanentes y se abren nuevas convocatorias autonómicas. Permiten conseguir una ayuda directa que puede cubrir una parte muy importante de la inversión.
  • Bonificaciones del IBI: Muchos ayuntamientos premian el salto a la solar con una bonificación en el Impuesto sobre Bienes Inmuebles durante varios años. En algunos municipios, este descuento llega a ser de hasta el 50 % de la cuota anual.
  • Deducciones en el IRPF: En tu declaración de la renta puedes deducirte un porcentaje del coste de la instalación. Estas deducciones pueden alcanzar hasta el 60 % sobre la base deducible, siempre que se certifique una mejora de la eficiencia energética de la vivienda.

Moverse por los requisitos y plazos de cada ayuda puede ser un auténtico laberinto. Por eso, tener un equipo que gestione por ti todas las solicitudes es una ventaja enorme que te asegura no dejarte ni un euro por el camino. Si quieres profundizar, te recomendamos explorar todos los beneficios fiscales y subvenciones disponibles para tu instalación de placas solares.

Cuando combinas una financiación a medida con una gestión profesional de las subvenciones, el escenario cambia por completo. La barrera económica desaparece y la decisión de instalar placas solares deja de ser una cuestión de «si puedo» para convertirse en «cuándo empiezo». Es el camino más directo para saber cómo ahorrar en la factura de luz de una vez por todas.

Saca el máximo partido a tu instalación con baterías y un cargador para vehículo eléctrico

Coche eléctrico gris con paneles solares en el parabrisas, cargándose en un garaje bien iluminado al anochecer.

Si ya tienes placas solares, enhorabuena, has dado el paso más importante. Pero el juego no ha hecho más que empezar. Ahora toca asegurarse de que ni un solo vatio que produces se desperdicie. Has convertido tu tejado en una pequeña central eléctrica, pero, claro, el sol no brilla de noche.

Ahí es donde entra en juego el ecosistema de autoconsumo. Piensa en él como el equipo perfecto: tus paneles solares son los productores, una batería es el almacén y, si tienes coche eléctrico, el cargador es tu propia gasolinera solar. Al conectarlos, creas un círculo de energía inteligente en casa que dispara tu independencia de la red eléctrica.

Almacena tu propia energía: el poder de las baterías

Seamos realistas. Tus paneles producen a pleno rendimiento a mediodía, justo cuando es más probable que la casa esté vacía. Sin una batería, toda esa energía que no usas se vierte a la red a cambio de una compensación. No está mal, pero ¿y si pudieras guardártela para cuando de verdad la necesitas?

Esa es la magia de una batería para paneles solares. Funciona como una despensa energética. Durante el día, va guardando toda la electricidad que generas y no consumes.

Cuando cae la noche o en un día muy gris, en lugar de tirar de la red y pagar por cada kilovatio, tu casa se alimenta de la energía que has almacenado gratis. El salto en autonomía es brutal.

Créeme, la diferencia es abismal. Añadir una batería a tu instalación puede elevar tu nivel de autosuficiencia de un 40-50 % hasta un impresionante 80-90 %. Para una familia media, esto se traduce en un ahorro extra que puede alcanzar los 800 € al año.

Carga tu coche eléctrico con el sol (y a coste cero)

Si ya conduces un vehículo eléctrico (VE) o te lo estás planteando, la combinación con paneles solares es, sencillamente, la jugada maestra. Integrar un cargador de VE en el sistema te permite "repostar" tu coche con la energía que tu propio tejado genera. Es, literalmente, conducir gracias al sol.

Los cargadores inteligentes modernos se comunican con el inversor de tu instalación. Puedes configurarlo para que solo cargue el coche cuando haya excedente de producción solar. El resultado es que cada kilómetro que recorres te sale prácticamente a coste cero.

Aunque el coste de la recarga pública ha bajado, entender bien las cifras te ayuda a valorar aún más esta ventaja. Echa un vistazo a un análisis como este sobre cuánto cuesta cargar un auto eléctrico en México y verás rápidamente el enorme potencial de generar tu propio "combustible" en casa.

Aquí te presento una tabla para que veas de forma clara cómo evoluciona el ahorro y la amortización al añadir componentes a tu sistema de autoconsumo.

Comparativa de escenarios de ahorro con autoconsumo

Esta tabla compara el ahorro potencial en la factura de luz para una vivienda unifamiliar en tres escenarios distintos: solo con paneles solares, con paneles y batería, y con el ecosistema completo (paneles, batería y cargador de VE).

Configuración de autoconsumo Inversión aproximada (con ayudas) Ahorro anual estimado (€) Periodo de amortización (años)
Solo paneles solares (5 kWp) 4.500 € 900 € 5
Paneles (5 kWp) + Batería (10 kWh) 8.000 € 1.600 € 5
Paneles + Batería + Cargador VE 8.800 € 2.200 € 4

Como puedes ver, aunque la inversión inicial aumenta, el ahorro anual se dispara y los plazos de amortización se acortan, sobre todo si aprovechas al máximo la carga de tu vehículo eléctrico. Es una inversión que se paga sola, y cada vez más rápido.

La monitorización: tu panel de control para el ahorro

Tener todo este equipo está muy bien, pero necesitas saber qué está pasando en tiempo real para optimizarlo. Aquí es donde una buena monitorización avanzada se convierte en tu mejor aliada. No se trata solo de una gráfica que te dice cuánto producen tus placas.

Una aplicación de monitorización completa, como la que ofrecemos en SolarYou, te da una visión total del flujo energético de tu casa:

  • Producción solar: Cuánta energía generas en cada momento del día.
  • Consumo del hogar: Dónde se está yendo esa energía, aparato por aparato.
  • Estado de la batería: Cuánta energía tienes almacenada y cómo se está usando.
  • Balance con la red: Cuánto exportas o importas, para tener el control absoluto.

Con estos datos en la mano, puedes tomar decisiones inteligentes. Quizás descubras un consumo fantasma por la noche que no esperabas, o te des cuenta de que si pones la depuradora de la piscina a funcionar a las 12:00 en lugar de a las 17:00, lo harás solo con energía solar. Esta visibilidad es la que te permite exprimir cada euro de tu inversión.

Las dudas más comunes sobre el autoconsumo, resueltas

Dar el salto al autoconsumo solar es una decisión importante y, lógicamente, siempre surgen preguntas. Como expertos que llevamos años en esto, hemos recopilado las dudas que más nos plantean los clientes para responderlas de forma clara y directa. Queremos que tengas la certeza de que estás tomando la mejor decisión.

¿Cuánto duran realmente los paneles solares?

Esta es la pregunta del millón, y la respuesta suele sorprender por lo positiva que es. Unos paneles solares de calidad, como los que se conocen como Tier 1 y con los que trabajamos, son una inversión para toda la vida.

Vienen con una garantía de producción de entre 25 y 30 años. Esto no significa que dejen de funcionar, sino que el fabricante asegura que, pasado ese tiempo, seguirán generando al menos un 80-85% de su capacidad original. En la práctica, su vida útil real se extiende mucho más allá, superando fácilmente los 40 años. Es una tranquilidad que dura décadas.

¿Qué mantenimiento necesita una instalación solar?

Aquí viene otra gran noticia: el mantenimiento es mínimo. Al no tener piezas móviles que sufran desgaste, las placas solares son increíblemente resistentes y fiables.

  • Limpieza: La lluvia suele hacer la mayor parte del trabajo. Sin embargo, si vives en una zona con mucho polvo, polen o pocas precipitaciones, una limpieza anual con agua y un cepillo suave es más que suficiente para que rindan al máximo.

  • Revisión técnica: Para quedarte tranquilo del todo, recomendamos una revisión profesional una vez al año. Un técnico verificará que el inversor, las conexiones y toda la estructura están en perfecto estado, asegurando que tu sistema funcione siempre como el primer día.

¿Y qué pasa si el día está nublado? ¿Sigo produciendo energía?

Sí, rotundamente. Es uno de los mitos más extendidos. La gente tiende a pensar que si no hay un sol radiante, los paneles no funcionan, pero no es así en absoluto.

Un panel solar no necesita sol directo, solo luz. Evidentemente, su producción es mayor en un día despejado, pero en días nublados o con niebla siguen generando electricidad. Esta energía sigue cubriendo parte de tu consumo y reduciendo lo que compras a la red, por lo que el ahorro no se detiene en ningún momento del año.

¿Qué hago con la energía que produzco y no consumo?

Esa energía extra que generas se llama excedentes, y por supuesto, no se pierde. Tienes principalmente dos vías para aprovecharla y hacer que tu factura baje todavía más:

  1. Compensación de excedentes: Es la opción más habitual y sencilla. La energía que te sobra se vierte a la red eléctrica y tu comercializadora te la descuenta del importe a pagar por la energía que sí has consumido de la red ese mes.

  2. Batería virtual: Algunas comercializadoras van un paso más allá y ofrecen este servicio. En lugar de un simple descuento, "guardan" el valor económico de tus excedentes. Si un mes tienes un saldo a tu favor, lo acumulan para que puedas usarlo en facturas de meses siguientes, e incluso para pagar la factura de una segunda vivienda.


Con SolarYou, no solo te llevas una instalación con la mejor tecnología. Te llevas la tranquilidad de tener un equipo de expertos que se encarga de todo por ti, desde buscar la mejor financiación hasta tramitar las ayudas. Da el paso hacia tu independencia energética y empieza a ahorrar de verdad. Pide tu estudio gratuito en solaryou.es.

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La calculadora de SolarYou forma parte del proceso de estudio de consumo, un proceso en el que empezamos a recabar información online de las necesidades del usuario en un tiempo aproximado de dos minutos desde que el usuario hace clic, continúa con una llamada telefónica para tratar la información asociada a las características de su vivienda o negocio y finaliza con un estudio que puede ser entregado telemáticamente o concertando una visita con el usuario. Al amparo de la solicitud que realiza el usuario, en SolarYou recogemos y tratamos la información que el usuario nos facilita a lo largo del proceso online para realizar dicha llamada y finalizar su estudio de consumo para su instalación. Para el ejercicio de sus derechos y más información accede a https://solaryou.es/politica-privacidad/

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